Navalcán, en la Campana de Oropesa
"Navalcán o Navaelcán quiere decir llano o prado
del perro. Allí debió existir en la antigüedad
celtibérica una figura o simulacro de perro, siempre en relación
con el ganado que pastaba en sus tierras, y sobre todo en ese pastizal
o nava donde el caserío se ubica". Añadamos que
nava en lengua vasca, significa llanura. Y can, en latín, es
perro.
Se halla situado en la región, llamada campana de Oropesa,
de la provincia de Toledo, España. Se recuesta al mediodía
de los cerros del águila, entre el río Tiétar
y el Guayerbas.
Son dos los antiguos pueblecitos que llevan el nombre de Guayerbas
baja, hoy dividido por la carretera que une Oropesa con Navalcán
y Guayerbas alta, a 16 kilómetros de Oropesa por la carretera
de Navalcán: sus restos están sumergidos en el pantano
que lleva su nombre (Pantano de Navalcán).
Se encuentra situado en un bajo rodeado de pequeñas alturas,
es de clima templado, reina el viento oeste, y se padecen catarrales
y estacionales. Tiene trescientas casas, la del ayuntamiento que sirve
de cárcel, la del posito, una escuela dotada de cuatro mil
reales, de los fondos públicos, a la que asisten ochenta niños
de ambos sexos, iglesia parroquial dedicada a Nuestra Señora
del Monte, con curato de entrada y provisión ordinaria, y en
las afueras al norte una ermita titulada de San Pedro Apóstol,
llamada vulgarmente de la Venerable Isabel, por decirse que nació
esta señora en el sitio que ocupa esta ermita.
Se surte de aguas potables en una fuente y pozos de las inmediaciones.
Confirma el término por noroeste y norte con el de arenas de
Arenas de San Pedro (Ávila), sur y oeste Oropesa a distancias
de una legua y media próximamente de todos los puntos, y comprende
una parte de los llamados montes de Oropesa, que se extienden desde
este a oeste cubiertos de encina, jara y retama.
Lo
bañan el río Tiétar al norte, y el Guayerbas
al sur. El terreno es arenisco, de mediana calidad. Los caminos vecinales,
de herradura, dirigiéndose al norte el que sube al puerto del
Pico para pasar al provincia de Ávila. El correo se recibe
en Oropesa por balijero dos veces a la semana. Produce trigo, centeno,
legumbres, higos, vino y seda. Se mantiene ganado lanar, vacuno, cabrío
y de cerda, que es el más preferido, y se cría casa
mayor y menor y la buena pesca de los ríos.
Aquí se mencionan los cerros de Laude, El Parral y Pedro Vicente,
sus comunicaciones por carretera con Talavera de la Reina y Oropesa,
su población que es actualmente de unos 2.415 habitantes, grupos
escolares amplios y adecuados, sus fiestas del 25 de enero en honor
de san Pablo, y de los días 14 y 15 de agosto en honor a la
Virgen del Monte y de san Roque.
Perteneció Navalcán al señorío y condado
de Oropesa, de los Álvarez de Toledo, que han tenido importancia
decisiva en la historia de Castilla y buena parte de España.
No es el caso de entretenerse aquí en estudios o explicaciones
en torno al principio y desarrollo de lo que se conoce con el nombre
de señorío y Condado de Oropesa que vino a ser gobernado
por la familia o dinastía de los Álvarez de Toledo y
que se ramificó por los sectores más calificados de
España en lo político, militar y eclesiástico.
Imposible hacer ahora una relación detallada de todo lo que
ha sido y significado a través de los tiempos. Algo más
en concreto habrá que puntualizar al hacer referencia a alguno
de los condes o de sus familiares que intervinieron, sobre todo en
hechos o decisiones de una de nuestras monjas, sor Isabel de la madre
de Dios.
Y cabe agregar otros pormenores sobre la Villa de Navalcán,
cuyo territorio tiene un extensión de cincuenta y ocho kilómetros
cuadrados, y que hoy consta con más de 2.000 habitantes.
Anteriormente constituyó, con otros pueblos, el sexmo, o sea,
una asociación para la administración de los bienes
comunes.
Sus habitantes han tenido siempre fama de ser muy independientes,
y con frecuencia sostuvieron luchas y pleitos con las villas y aldeas
contiguas. Aunque también por otro lado se distinguieron, y
distinguen por su carácter hospitalario y obsequioso.
Es digno de mención el pleito de la llamada dehesa de las calabazas.
Y famoso fue el de los Dehesones El Roble Y El Encinar sobre lo que
han sido escritas muchas páginas: todavía no ha terminado
la discusión. Esta en juego 4.000 hectáreas.
Navalcán
pertenecía al condado de Oropesa, La Calzada, Ventas de san
Julián, Lagartera, Parillas, Torralba de Oropesa, La Corchuela,
el Torrico, y algunos que han desaparecido. Quizá convenga
anotar que no es lo mismo decir Condado que Campana, aunque a veces
estos vocablos se usan como sinónimos no se identifican sus
conceptos ni sus limites. El vocablo campana en nuestro caso se aplica
a las parroquias dependientes del arcipreste o vicario de al población
de Oropesa. El condado era más amplio en su jurisdicción
y se decía campana porque se aludía a las campanas de
las iglesias, que entonces anunciaban a la s gentes avisos u órdenes
que les podía interesar.
Muchas razones hay para visitar Navalcán y conocer este querido
pueblo trabajador y artesano donde los haya. Ahí están
sólo por citar algunos ejemplos, esas delicias de arte pastoril
que a golpe de navaja o punzón, se consiguen sobre hueso, raíz
de aliso y otras maderas con las que se labran cucharas, morteros,
copas, etc. Visitar Navalcán es recordar las antiguas bodas,
las rondas de la víspera, la figura del jamallero, los guisados
y limonadas de sus banquetes y el entrañable "baile de
la manzana", en que la novia y las mozas de la boda vestían
el riquísimo y antiguo traje tradicional, "traje de navalqueña",
que rivaliza con los más vistosos de España.
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